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jueves, 29 de julio de 2010
Cómo Dejar de Fumar: Una guía para los adolescentes
No Smoking SignSi estás leyendo esto, entonces probablemente ya has dado el primer paso. ¡Estás pensando en cómo dejar de fumar! La decisión de dejar de fumar puede ser abrumadora, ¡pero con ayuda de este folleto y el apoyo de tu familia y amigos, puedes hacerlo!. La mitad de toda la gente que alguna vez ha fumado lo ha dejado, así es que tú también puedes. Si antes habías tratado de dejar de fumar, pero no funcionó, puedes utilizar lo que habías aprendido anteriormente para que seas exitoso esta vez. ¡Puede ser muy difícil dejarlo, pero una vez que lo hayas hecho, te verás mejor, olerás mejor, te sentirás mejor, y estarás más saludable!
¿Por qué debo dejar de fumar?
Todo el mundo sabe que el fumar puede causar cáncer cuando estés viejo, ¿pero sabías que también tiene efectos negativos en tu cuerpo desde ahora? Un cigarro contiene cerca de 4000 químicos, y por lo menos 43 de los quimicos causan cancer en humanos. Algunos de los otros quimicos se encuentran en productos venenosos. Algunos de los peores son:
* Nicotina: un veneno mortal
* Arsénico: utilizado en veneno para ratas
* Metanol: un componente de la gasolina de los cohetes
* Amonia: encontrada en la solución limpiadora de pisos
* Cadmio: utilizado en las baterías
* Monóxido de Carbono: parte de los desechos tóxicos del carro
* Formaldehído: utilizado para preservar (conservar en perfectas condiciones) los tejidos del cuerpo
* Butano: líquido de los encendedores
* Cianuro de Hidrógeno: veneno utilizado en las cámaras de gas
Cada vez que tu inhalas humo de un cigarro, pequeñas cantidades de estos químicos se van a tu sangre a través de tus pulmones. Viajan a todas las partes de tu cuerpo, donde pueden causar daño.
graphic of many packs of cigarettes burning up in flames
Okay, he decidido tratar de dejarlo. ¿Qué debo hacer para tener exito esta vez?
¡Excelente! Este es un paso muy positivo. Existen algunas cosas que puedes hacer antes de dejar de fumar para ayudarte a incrementar las probabilidades de éxito:
* Si has tratado de dejarlo antes, piensa porqué no funcionó. ¿Qué puedes hacer esta vez para que te ayudes a tener éxito?
* Dile a tu familia y amigos que estás dejando de fumar. Pídeles que no te molesten o burlen por ello, porque lo haces en serio. Pídeles que te den apoyo, no fumando cerca de tí y no ofreciéndote cigarros.
* Tira todos tus cigarros, encendedores y ceniceros. Si vas a ser un no fumador, no necesitarás estas cosas de nuevo.
* Habla con tu doctor acerca de métodos para reemplazar la nicotina. Los chicléts de nicotina, los parches, el spray y algunos medicamentos nuevos realmente pueden ayudar a que la gente deje de fumar. Sin embargo, para que estos productos funcionen, es importante utilizarlos en la forma correcta. Asegúrate de que alguien te explica cómo utilizarlos correctamente.
* Unete a algún grupo de apoyo en tu escuela o comunidad.
* Encuentra a alguien a quien llamar para esos momentos en que sientes que estás teniendo un momento de debilidad y que podrías fumarte un cigarro. Esta persona debe saber que estás tratando de dejar de fumar y puede recordarte todas las razones por las que decidiste dejar el cigarro.
¿Qué puedo hacer para no volver a fumar?
La parte más difícil de dejar de fumar es romper con los hábitos que lo acompañan. Por ejemplo, si estás acostumbrado a fumar con tus amigos cuando salen juntos, será difícil salir con ellos y no fumar. La mejor manera de mantenerte sin fumar es no ponerte en situaciones donde haya gente fumando y mantenerte alejado de lugares donde acostumbrabas fumar.
* Evita los lugares y situaciones donde normalmente fumas.
* Pasa algunos días o semanas lejos de tus amigos que fuman.
* Acude con tus amigos a sitios donde no se pueda fumar, como los centros comerciales o el cine.
* Si bebas alcohol. El beber disminuirá tu fuerza de voluntad y aumentará tus probabilidades de fumarte un cigarro.
* Si tu familia fuma, pídeles no fumar en tu cuarto.
* Haz ejercicio. Hará que tu mente se distraiga del cigarro, te hará sentir mejor, y te mantendrá saludable.
* Planea actividades durante las primeras semanas que mantengan tu mente alejada del cigarro. Será más fácil dejar de fumar si te mantienes ocupado.
* Compra una gran cantidad de zanahorias, apio y otras comidas saludables que puedas morder en lugar de fumar.
¿Cómo me sentiré cuando esté dejando de fumar?
Si eres un fumador regular, tu cuerpo se ha acostumbrado a tener nicotina y otros químicos cerca todo el tiempo. Probablemente sientas algunos síntomas de abstinencia cuando estés dejando de fumar. Esto significa que te sentirás ansioso por cigarros, o tal vez solamente te sentirás incómodo o nervioso. Mucha gente confunde la ansiedad por nicotina con hambre. Necesitas escuchar a tu cuerpo, para que no comas cuando no tengas hambre. Haz algo para mantenerte ocupado. Si debes comer, trata de comer cosas saludables como zanahorias o apio.
¿Cuando se me irá la ansiedad por el cigarro?
En una o dos semanas, la ansiedad por nicotina se irá y te sentirás más normal. Al principio te puedes sentir frustrado, de mal humor o deprimido. Te dará la impresión que estás solo en tu sufrimiento y que nadie entiende por lo que estás pasando. Aunque esto será difícil, estos sentimientos se irán con el tiempo. Después de un par de semanas, habrás superado la parte más difícil -la adicción física, cuando tu cuerpo siente que necesita la nicotina. Sin embargo, aún puede ser difícil resistirse ante un cigarro. El hábito de tener un cigarro en tu mano y fumar mientras realizas ciertas actividades, como hablar por teléfono o salir con tus amigos, puede ser difícil de romper.
¿Despues que pare puedo fumarme un cigarro de vez en cuando?
Mucha gente pasa por la parte más difícil de la renuncia al tabaco y erróneamente piensan que pueden comenzar a fumar un cigarro de vez en cuando. Muy pronto, sus viejos hábitos regresan y se encuentran con que nuevamente son adictos. Para de fumar es dificil para la mayoría de gente, así que cuando pares, haz un compromiso contigo mismo/a para que no vuelvas a prender un cigarro.
Oops! Me fumé un cigarro. Adivino que dejar de fumar es muy difícil para mí.
¡Si tuviste una debilidad y te fumaste un cigarro mientras intentabas dejarlo, no te preocupes!. Esto no significa que no puedas dejarlo. Dejar de fumar es algo muy difícil de lograr, y no es de sorprenderse que hayas tenido un momento de debilidad y en algún momento hayas fumado un cigarro. Lo importante de todo, es no utilizar esta razón para convertirte nuevamente en un fumador regular. Piensa en esto como un error, y repítete a tí mismo que no dejarás que vuelva a pasar. ¡Tú puedes hacerlo!
¿Qué sucede si realmente comienzo a fumar de nuevo?
Si trataste de dejar de fumar y no funcionó, no te des por vencido. Dejar de fumar es muy dificil. Piensa en porqué el dejar de fumar no te funcionó. Solamente TU sabes porqué te gusta fumar, y solamente TU puedes saber qué necesitas para dejar de hacerlo. Comienza por pensar lo que puedes hacer para ayudarte a dejarlo definitivamente. Intenta dejar de fumar en algunas semanas y utiliza lo que aprendiste de tu primera experiencia para hacer que funcione la segunda vez.
Recuerda, millones de personas han dejado de fumar, y tú también puedes!. Tan sólo necesitas creer que puedes dejarlo. Dejar de fumar te hará verte y sentirte mejor, y mantenerte saludable. ¡Buena Suerte!
¿Por qué debo dejar de fumar?
Todo el mundo sabe que el fumar puede causar cáncer cuando estés viejo, ¿pero sabías que también tiene efectos negativos en tu cuerpo desde ahora? Un cigarro contiene cerca de 4000 químicos, y por lo menos 43 de los quimicos causan cancer en humanos. Algunos de los otros quimicos se encuentran en productos venenosos. Algunos de los peores son:
* Nicotina: un veneno mortal
* Arsénico: utilizado en veneno para ratas
* Metanol: un componente de la gasolina de los cohetes
* Amonia: encontrada en la solución limpiadora de pisos
* Cadmio: utilizado en las baterías
* Monóxido de Carbono: parte de los desechos tóxicos del carro
* Formaldehído: utilizado para preservar (conservar en perfectas condiciones) los tejidos del cuerpo
* Butano: líquido de los encendedores
* Cianuro de Hidrógeno: veneno utilizado en las cámaras de gas
Cada vez que tu inhalas humo de un cigarro, pequeñas cantidades de estos químicos se van a tu sangre a través de tus pulmones. Viajan a todas las partes de tu cuerpo, donde pueden causar daño.
graphic of many packs of cigarettes burning up in flames
Okay, he decidido tratar de dejarlo. ¿Qué debo hacer para tener exito esta vez?
¡Excelente! Este es un paso muy positivo. Existen algunas cosas que puedes hacer antes de dejar de fumar para ayudarte a incrementar las probabilidades de éxito:
* Si has tratado de dejarlo antes, piensa porqué no funcionó. ¿Qué puedes hacer esta vez para que te ayudes a tener éxito?
* Dile a tu familia y amigos que estás dejando de fumar. Pídeles que no te molesten o burlen por ello, porque lo haces en serio. Pídeles que te den apoyo, no fumando cerca de tí y no ofreciéndote cigarros.
* Tira todos tus cigarros, encendedores y ceniceros. Si vas a ser un no fumador, no necesitarás estas cosas de nuevo.
* Habla con tu doctor acerca de métodos para reemplazar la nicotina. Los chicléts de nicotina, los parches, el spray y algunos medicamentos nuevos realmente pueden ayudar a que la gente deje de fumar. Sin embargo, para que estos productos funcionen, es importante utilizarlos en la forma correcta. Asegúrate de que alguien te explica cómo utilizarlos correctamente.
* Unete a algún grupo de apoyo en tu escuela o comunidad.
* Encuentra a alguien a quien llamar para esos momentos en que sientes que estás teniendo un momento de debilidad y que podrías fumarte un cigarro. Esta persona debe saber que estás tratando de dejar de fumar y puede recordarte todas las razones por las que decidiste dejar el cigarro.
¿Qué puedo hacer para no volver a fumar?
La parte más difícil de dejar de fumar es romper con los hábitos que lo acompañan. Por ejemplo, si estás acostumbrado a fumar con tus amigos cuando salen juntos, será difícil salir con ellos y no fumar. La mejor manera de mantenerte sin fumar es no ponerte en situaciones donde haya gente fumando y mantenerte alejado de lugares donde acostumbrabas fumar.
* Evita los lugares y situaciones donde normalmente fumas.
* Pasa algunos días o semanas lejos de tus amigos que fuman.
* Acude con tus amigos a sitios donde no se pueda fumar, como los centros comerciales o el cine.
* Si bebas alcohol. El beber disminuirá tu fuerza de voluntad y aumentará tus probabilidades de fumarte un cigarro.
* Si tu familia fuma, pídeles no fumar en tu cuarto.
* Haz ejercicio. Hará que tu mente se distraiga del cigarro, te hará sentir mejor, y te mantendrá saludable.
* Planea actividades durante las primeras semanas que mantengan tu mente alejada del cigarro. Será más fácil dejar de fumar si te mantienes ocupado.
* Compra una gran cantidad de zanahorias, apio y otras comidas saludables que puedas morder en lugar de fumar.
¿Cómo me sentiré cuando esté dejando de fumar?
Si eres un fumador regular, tu cuerpo se ha acostumbrado a tener nicotina y otros químicos cerca todo el tiempo. Probablemente sientas algunos síntomas de abstinencia cuando estés dejando de fumar. Esto significa que te sentirás ansioso por cigarros, o tal vez solamente te sentirás incómodo o nervioso. Mucha gente confunde la ansiedad por nicotina con hambre. Necesitas escuchar a tu cuerpo, para que no comas cuando no tengas hambre. Haz algo para mantenerte ocupado. Si debes comer, trata de comer cosas saludables como zanahorias o apio.
¿Cuando se me irá la ansiedad por el cigarro?
En una o dos semanas, la ansiedad por nicotina se irá y te sentirás más normal. Al principio te puedes sentir frustrado, de mal humor o deprimido. Te dará la impresión que estás solo en tu sufrimiento y que nadie entiende por lo que estás pasando. Aunque esto será difícil, estos sentimientos se irán con el tiempo. Después de un par de semanas, habrás superado la parte más difícil -la adicción física, cuando tu cuerpo siente que necesita la nicotina. Sin embargo, aún puede ser difícil resistirse ante un cigarro. El hábito de tener un cigarro en tu mano y fumar mientras realizas ciertas actividades, como hablar por teléfono o salir con tus amigos, puede ser difícil de romper.
¿Despues que pare puedo fumarme un cigarro de vez en cuando?
Mucha gente pasa por la parte más difícil de la renuncia al tabaco y erróneamente piensan que pueden comenzar a fumar un cigarro de vez en cuando. Muy pronto, sus viejos hábitos regresan y se encuentran con que nuevamente son adictos. Para de fumar es dificil para la mayoría de gente, así que cuando pares, haz un compromiso contigo mismo/a para que no vuelvas a prender un cigarro.
Oops! Me fumé un cigarro. Adivino que dejar de fumar es muy difícil para mí.
¡Si tuviste una debilidad y te fumaste un cigarro mientras intentabas dejarlo, no te preocupes!. Esto no significa que no puedas dejarlo. Dejar de fumar es algo muy difícil de lograr, y no es de sorprenderse que hayas tenido un momento de debilidad y en algún momento hayas fumado un cigarro. Lo importante de todo, es no utilizar esta razón para convertirte nuevamente en un fumador regular. Piensa en esto como un error, y repítete a tí mismo que no dejarás que vuelva a pasar. ¡Tú puedes hacerlo!
¿Qué sucede si realmente comienzo a fumar de nuevo?
Si trataste de dejar de fumar y no funcionó, no te des por vencido. Dejar de fumar es muy dificil. Piensa en porqué el dejar de fumar no te funcionó. Solamente TU sabes porqué te gusta fumar, y solamente TU puedes saber qué necesitas para dejar de hacerlo. Comienza por pensar lo que puedes hacer para ayudarte a dejarlo definitivamente. Intenta dejar de fumar en algunas semanas y utiliza lo que aprendiste de tu primera experiencia para hacer que funcione la segunda vez.
Recuerda, millones de personas han dejado de fumar, y tú también puedes!. Tan sólo necesitas creer que puedes dejarlo. Dejar de fumar te hará verte y sentirte mejor, y mantenerte saludable. ¡Buena Suerte!
miércoles, 28 de julio de 2010
Eres codependiente?

¿Sueles sentirte responsable por las acciones y conductas de otros? ¿A menudo te sientes culpable por tus reacciones o comportamientos? ¿Caes fácilmente en los chantajes de los demás, sientes culpa y, al mismo tiempo, sientes que no te dejan ser tú mismo y vivir tu vida? ¿Te asaltan constantemente la confusión, la duda y la inseguridad sobre tus propias opiniones, juicios y posturas sobre ciertas situaciones y personas, perdiendo la confianza en ti mismo(a)? ¿Crees que tu bienestar depende en gran parte de las situaciones, conductas y opiniones de otros?
Si respondiste afirmativamente a dos o más preguntas es muy probable que tengas rasgos o una personalidad CODEPENDIENTE.
¿Qué es la Codependencia? Es una de las tres formas básicas de relación con las personas. Éstas son: Independiente, Interdependiente y Codependiente.
Las relaciones codependientes son aquellas en que las partes (tú y con quien lleves un tipo de relación así –de ahora en adelante lo llamaremos “el otro”-) no tienen bien definidos los límites de sí mismos. Es decir, no saben o no están conscientes de su individualidad, lo cual obstaculiza la claridad de su campo de responsabilidad, derechos, autocontrol. Así, es prácticamente imposible desarrollar una sana autoestima, auto-confianza, autorrealización y autonomía; por lo que constantemente estás al tanto de lo que hace, dice, piensa, opina y juzga el otro; para tomar estas acciones y actitudes suyas como parámetro para medir-te y definirte. En pocas palabras, codepender significa: depender de que el otro dependa de mí. Esto es de forma bilateral, por supuesto. Es decir, no sólo dependen uno del otro, sino que además, cada uno depende de la dependencia del otro.
Hay distintos niveles de codependencia, así como distinta puede ser la cantidad de situaciones y/ o personas con las cuales codepender.
Por ejemplo, una de las situaciones en donde suele darse un alto grado de codependencia es en el alcoholismo: además de la dependencia al alcohol (por un sin fin de razones y mecanismos psicoemocionales y biológicos que no trataremos aquí), el alcohólico codepende de uno o varios seres queridos, conocidos y circunstancias específicas. ¿Cómo?, ¿por qué?, ¿para qué? Hagamos más sencilla la explicación dejando claro que las necesidades de las cuales se hablará a continuación suelen ser inconscientes; normalmente no se identifican ni se aceptan por los codependientes, pero están siempre presentes en su forma de procesar la información que reciben del entorno y, en consecuencia, en las acciones y reacciones que de ella se generen. Dado este carácter inconsciente, parecerá externamente que están inconformes cuando reciben “del otro” opiniones, órdenes o juicios sobre cómo vivir su vida, pero eso es precisamente lo que están buscando: para tener a quién adjudicar responsabilidades; así, si algo sale mal “es culpa del otro”.
Ahora bien, volviendo al ejemplo anterior, una situación común es cuando uno (o varios) de los familiares del alcohólico se siente culpable y/ o responsable del alcoholismo de su ser querido y muchas de sus actitudes, conductas y relaciones en su vida son afectadas regidas por este sentimiento de culpabilidad; el cual, por cierto, no ha surgido de la nada, Muchas veces es el alcohólico que, ya sea de forma directa o indirecta, ha culpado expresamente a su familiar de sus propios problemas (esto es más factible en hijos o hermanos que, desde pequeños escuchan que ellos, o sus errores o su simple existencia, han afectado al alcohólico, habiéndole inducido a tal adicción). Cuando son la pareja o las amistades los codependientes, suele darse esta relación porque, tal vez, al haber crecido con sentimientos de culpa, por situaciones de cada familia, buscan parejas “necesitadas” que les otorguen la posibilidad de rescatarlas, y así poder, al fin, salvar a alguien, sacándose la espinita de la culpa con la que han cargado toda su vida.
Este puede ser también el móvil de las relaciones conflictivas, o el de buscar relaciones con personas enfermas, generalmente crónicas, con personas muy inmaduras o aparentemente autodestructivas. Es el síndrome del “salvador” o “superhéroe”. Y para que se requiera de un superhéroe hace falta ser una víctima indefensa. ¿Va siendo más claro?
Así, se irán alternando los roles o papeles. Cuando la víctima ha sido rescatada en una situación específica, tanto ella como el salvador están satisfechos, pero un momento después, en ese lapso de clama, pierden sus necesitados roles. El salvador necesita volver a serlo, y la víctima ser rescatada de nuevo. Entonces, como en ese momento no hay conflictos que lo requieran, hay que generarlos. Justo en este breve lapso ambos son víctimas (es aquí donde se da la alternancia): el eterno salvador ahora es una víctima que necesita que la eterna víctima sea ahora el héroe que lo salve, ¿cómo? Necesitándolo... Es momento de generar un conflicto que les devuelva sus poderes. Alguno de los dos –o los dos- se las ingeniará para lograrlo. Esta es la complejísima razón por la cual las relaciones conflictivas son tan fuertes y duraderas.
Como ya se había dicho, hay niveles y formas distintas de relación codependiente. Hay relaciones en las que es muy sutil esta codependencia, en otras es muy fuerte y clara.
Ejemplos de relación en las que puede haber codependencia y cómo se manifiesta:
Ø Hijos – padres - hijos: el reconocimiento, la valoración, la aprobación y aceptación de sus padres lo es todo. En consecuencia, si un padre es frío, despectivo, o incluso agresivo y abusivo, el hijo toma esa información que recibe de sus padres como la ley única y máxima sobre su propio ser: “si papá o mamá no me quiere, es porque no valgo nada”. Obviamente, para todo niño, una sana relación de amor y cuidado con sus padres es fundamental para el sano desarrollo de su individualidad, seguridad y autoestima. Pero hay quienes carecieron de ello en su infancia y lo superaron, otros no: estos se volvieron codependientes, necesitando siempre de alguien que les haga cumplidos constantemente, o de tener al lado a quien los quiera y acepte para, sólo así, no perderse y sentir que valen como seres humanos. Aquí, la codependencia de los padres se manifestaría en la dinámica de (partiendo del supuesto de que todos los padres aman a sus hijos): que al agredir al hijo buscaran hacerlo inseguro para que éste nunca se atreva a irse de su lado y siempre los necesite (el padre es a su vez inseguro y necesita que su hijo lo necesite para sentirse alguien en la vida).
Ø Amigo x – amigo y – amigo x: Cuando uno es el que vive, de forma real o ficticia, en constante conflicto, el otro y sus consejos, defensas, protecciones, etc., son indispensables... para ambos.
Ø Cónyuge agresivo – cónyuge víctima –cónyuge agresivo: Aquí encontramos el típico “pégame pero no me dejes”. Estas relaciones pueden ser mantenidas o soportadas por múltiples factores (económicos, sociales, etc.), y uno es la codependencia: Uno pide ser respetado pero es agredido (golpeado, por ejemplo). El golpeador luego es la víctima sin control que pide perdón al ahora controlador de la situación (el golpeado) para ver si éste decide perdonar... Y así se alternarán los roles y se generará un círculo viciosos dentro del cual se puede mantener una relación así por años, incluso toda la vida.
Las personas que permiten –o hasta buscan- ser agredidas lo hacen por muchas razones, entre ellas: creer que lo merecen (alguien tal vez los ha hecho sentir poca cosa toda su vida, y buscar de adulto una relación así va a fortalecer ese sentimiento de indignidad); se arrepienten por un gran error o maldad cometido tiempo atrás que no pueden superar y buscan quién les haga pagar por ello (para expiar culpas, es como una flagelación); buscan atención y/ o cuidados (ya sea por parte del agresor en sus lapsos de “arrepentimiento” o por otros seres queridos –el objetivo es satisfacer la necesidad de cuidado y protección tal vez escasa en su vida.
Los agresores lo son tal vez por las mismas razones que sus víctimas buscan ser víctimas: buscar en el “arrepentimiento” la compasión de otros, la expiación de culpas, o la necesidad de controlar y dominar a otros (causada por la inseguridad o la noción de incapacidad de autonomía).
Ø Médico – paciente: hay médicos que basan su autoestima y seguridad en el hecho de curar o salvar la vida de todo paciente, incluyendo las ya imposibles. Depositan en cada paciente TODA su razón de ser. Si lo pierden, se pierden por completo. Aquí, el paciente es un codependiente pasivo, indirecto... ésta relación se la otorga simbólicamente el médico. De hecho, “el otro” en la relación de este médico sería la enfermedad, esa posibilidad tangible de la muerte presente en los pacientes.
Ø Estudiante / profesionista – excelencia: las calificaciones, grados, máximos reconocimientos académicos, etc., dictan el valor como ser humano que tiene el estudiante o el profesionista. Le cede el control de su vida y su autoestima al reconocimiento no sólo de los demás, sino desde el puro calificativo escrito en papel. Para ellos todo es blanco o negro, las cosas sólo pueden hacerse bien o mal; si no es un diez es un cero; y así se valoran a sí mismos.
En ambas dinámicas (médicos-pacientes y estudiantes/ profesionistas-excelencia), pareciera que no hay un verdadero codependiente, sino sólo un dependiente. Pero el desenvolvimiento profesional de éstos es dinámico, ellos logran que su trabajo sea inflexible y aislado, es decir, la salvación del paciente y el diez en papel son reflejos únicamente de sus habilidades y capacidades, y no sólo parte de un complejo sistema de probabilidades, posibilidades, situaciones, estados e imperfección totalmente humana. Al depositar -en cosas o personas pasivas e independientes- de ellos todo un significado y correlación directa con su valor personal, generan automáticamente una entidad viviente que los juzga y califica minuto a minuto. Se obligan a sí mismos a depender de un agente externo cuya eficacia o resultado pasa a ser (según ellos) totalmente dependiente de las habilidades profesionales, las cuales son el único elemento que los hace valer como personas. Para que esto quede más claro aún, pongamos el ejemplo del alcoholismo: el alcohólico depende del alcohol, pero codepende del acto de beber. Así, la codependencia no es unilateral, puede ser bilateral o multidireccional, es dinámico y activo, ya sea involucrando a terceras personas o siendo uno mismo con ciertos objetos o elementos cuya relación y consecuencias depende de uno mismo.
Los ejemplos son infinitos, y la complejidad de la codependencia, enorme; por eso, lo que se ha descrito aquí pretende, como primer paso, ayudarte, por un lado, a identificar si te relacionas codependientemente y, por otro, a entender un poco cómo y por qué te manejas así.
En todos los casos que hemos visto aquí, recordemos que los roles se alternan, evidenciando en todos los involucrados prácticamente las mismas necesidades, y satisfaciéndolas de la misma forma pero con conductas aparentemente distintas. Es muy probable que entre la explicación general y los ejemplos específicos te haya surgido una duda y te estés preguntando lo siguiente: “al principio se dijo que los codependientes no son capaces de asumir sus propias responsabilidades y por eso se las adjudican a otros, y en los ejemplos se dice que éstos sienten que no valen nada y que todo es su culpa”... entonces ¿sienten que son culpables de todo o que no lo son de nada?” Esto no te parecerá confuso cuando te des cuenta de dos cosas: que los móviles de origen psicológico pueden operar tanto consciente como inconscientemente, y que los sentimientos de culpa y la responsabilidad no son lo mismo. Los sentimientos de culpa nos los adjudicamos nosotros mismos cuando, inconscientemente, creemos que nos conviene; en cambio, nuestras responsabilidades lo serán siempre, las queramos asumir o no. Cada uno es responsable de sus propios actos, no así de los actos de los demás. Los sentimientos de culpa son eso: sentimientos, y tienen su orígen en múltiples y complejos procesos y razones (muy discutidas por los expertos y, por lo cual, no van a ser analizados esta vez), pero lo importante es que uno puede sentirse culpable por cuanta cosa le de la gana, pero no por eso es responsable de ella. Ejemplo: el típico caso en que un padre se siente culpable porque su hijo de 22 años tuvo un accidente automovilístico, y se dice a sí mismo una y otra vez “no debí dejarlo ir”... Los únicos responsables de eso fueron los conductores (o uno de ellos). Una de las razones por las cuales a las personas –en especial a las codependientes- les atrae el sentimiento de culpa es porque con ella se dan importancia (creen que no valen nada, o muy poco, así que intentan valer algo y ser notadas –aunque sea de forma negativa- a través de intentar convencer a los demás que ellos son protagonistas en la historia. Otra razón es la ya mencionada flagelación; otra más puede ser el enojo, o el querer liberar al otro de sus responsabilidades, intentando protegerlo de ellas.. En fin, pueden ser muchas las razones, una sola o varias al mismo tiempo, pero suelen ser inconscientes. Una persona no funcionará sanamente cuando su interior no es sano: cuando su autoestima es débil, cuando cree que no vale nada y luego trata de darse importancia, pero no podrá soportar esta importancia cuando ve que ella conlleva responsabilidades. Es muy sencillo de entender: las personas incapaces de asumir sus responsabilidades y actuar en consecuencia, siempre intentarán zafarse de ellas y adjudicárselas a otros (esto es imposible, pero así actúan). Nadie es incapaz de ser responsable (todos lo somos de nosotros mismos, por naturaleza), lo que sí es posible es gente incapaz de asumir tal responsabilidad. ¿Quién? Los que creen que valen nada, que no son capaces de lograr nada, ni siquiera de tener el control de sus actos, libre y sanamente elegidos. Por eso permanecen brincando entre la irresponsabilidad y la culpa. Además, es muy difícil ser responsable de una persona que ni siquiera se sabe quién es, cuánto vale, qué le pertenece, qué no: UNO MISMO. Si no sé mis límites, lo que me define y lo que soy, no lograré saber cuáles son mis responsabilidades. Pero siempre recuerda que la mayor de todas las responsabilidades es: RESPETARNOS A NOSOTROS MISMOS. Partiendo de esto, la CONGRUENCIA y la claridad irán llegando poco a poco y, con ella, la AUTONOMÍA.
Si eres codependiente intenta comprender que:
1.- Nadie viene a este mundo por la razón, ni con la obligación, de cumplir las expectativas de nadie.
2.- Todo ser humano puede y debe, por sí mismo, vivir una vida completa, plena, con un sana autoestima, con respeto, dignidad y entera responsabilidad de los propio actos... Date cuenta que asusta más no tener el control de la propia vida que aceptar ser responsable de ella (de todos modos se es).
3.- Tu codependencia puede tener su origen, entre muchas otras cosas, en un fuerte sentimiento de culpa, el cual, a través de ella, busca resarcir los daños o enmendarse. Pero eso es un error: nadie puede culparte por sus errores o circunstancias. No caigas en lo mismo ni te conviertas en lo que, obviamente, rechazas (porque te hiere y te obstaculiza). Si tú no causaste algo, tampoco podrás ser el salvador o quien lo arregle. Y si te has equivocado, no vivas revolcándote en el arrepentimiento y la culpa, pues no sirve mas que para hacerte daño y hundirte más. El pasado no se puede cambiar, pero puedes hacer algo mucho mejor con él: aprenderle. Sí, aprende de tus errores y enfócate en descubrir lo que deseas para tu vida y trabaja en ello. Deja de culpar a lo externo sobre tu infelicidad, pues te quedarás sentado(a) esperando a que el mundo cambie para poder ser feliz. Tira lo que no te corresponda y trabaja en lo que sí.
4.- Tu codependencia también puede manifestarse en el hecho de que dudas de ti mismo, de tus juicios y, por ende, de tu valía y del sentido de tus acciones. Claro que dudas, pues has permitido que el sentido de coherencia dependa de lo que otros opinen (pues te parecía más cómodo) Primero tienes que buscarte y encontrarte, luego conocerte. Cuando lo logres sabrás quién eres y cuáles son tus verdaderos pensamientos, sentimientos y perspectivas de vida. Ya dentro de éstos, sabrás cuáles son sanos, los que te ayudan a crecer y mejorar tu calidad de vida, a valorarte y respetarte, a hacerte escuchar. Así ya no dudarás.
5.- Debes recordar que toda persona, por el simple hecho de serlo, tiene un valor único, total, y no debes dejar que nada ni nadie interfiera con él. Tienes todo el derecho y la responsabilidad de permitirte ser querido por los demás, respetado, escuchado y valorado.
6.- Ya en otros artículos (como en el de Autoestima) hemos hablado de una característica fundamental de todo ser humano: la capacidad de aprendizaje. Bien, pues confía en ella y úsala de ahora en adelante para lograr tu auto-confianza y autonomía: ya que has sido honesto(a) contigo mismo(a) y has aceptado que tienes una personalidad codependiente, trata de identificar su origen. En ese momento confróntalo de una vez por todas y deséchalo, no te sirve vivir con tantos miedos de ser tú mismo. Será difícil pero no imposible: empieza por entrenarte en lo siguiente: a) Haz un esfuerzo por ubicar tus reacciones y pensamientos más comunes ante “aquellas” situaciones que evidencian tu codependencia. b) Intenta verte desde afuera cuando estés en una situación así y haz un alto antes de reaccionar. Rápidamente elige una forma de reaccionar distinta a la que sueles hacerlo. Elige una más honesta, que te surja del corazón, no del pensamiento (esquemas mentales a los que estás acostumbrado). A veces lo lograrás muy fácil, otras te costarán trabajo, y otras no lo lograrás. No te preocupes, ni te desanimes. Esos esquemas mentales culpígenos y confusos los aprendiste, y como todo lo aprendido, puede ser desaprendido cuando tú así lo decidas. Fuiste entrenado para funcionar así (directa o indirectamente –tampoco es tu culpa), pero ahora puedes entrenarte para funcionar mejor, y esa sí es tu (maravillosa) responsabilidad: entrenarte conscientemente para actuar, pensar-te, y vivir-te de una forma sana, individual, en el respeto y la auto-confianza. Todo entrenamiento requiere práctica, voluntad y paciencia, empieza de una vez.
*Si tu codependencia es de alto grado y tú y con quien te relacionas así tienen problemas graves, como las adicciones, abusos (físicos, sexuales, verbales, psicológicos, etc.), podría ayudarte mucho acudir a psicoterapia y/ o a grupos de apoyo o autoayuda como Alcohólicos Anónimos, Neuróticos Anónimos, centros de ayuda diversa como: personas golpeadas, víctimas de violación, etc. Infórmate a través de las instituciones gubernamentales que te correspondan.
Cambio Climatico

Cambio climático
De Wikipedia, la enciclopedia libre
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Imagen actual de la superficie de Venus, un planeta que anteriormente se pareció en muchos aspectos a la Tierra actual.[1]
Se llama cambio climático a la modificación del clima con respecto al historial climático a una escala global o regional. Tales cambios se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc. En teoría, son debidos tanto a causas naturales (Crowley y North, 1988) como antropogénicas (Oreskes, 2004).
El término suele usarse de forma poco apropiada, para hacer referencia tan sólo a los cambios climáticos que suceden en el presente, utilizándolo como sinónimo de calentamiento global. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático sólo para referirse al cambio por causas humanas:
Por "cambio climático" se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos comparables
Artículo 1, párrafo 2
Como se produce constantemente por causas naturales se lo denomina también variabilidad natural del clima. En algunos casos, para referirse al cambio de origen humano se usa también la expresión cambio climático antropogénico.
Además del calentamiento global, el cambio climático implica cambios en otras variables como las lluvias globales y sus patrones, la cobertura de nubes y todos los demás elementos del sistema atmosférico. La complejidad del problema y sus múltiples interacciones hacen que la única manera de evaluar estos cambios sea mediante el uso de modelos computacionales que simulan la física de la atmósfera y de los océanos. La naturaleza caótica de estos modelos hace que en sí tengan una alta proporción de incertidumbre (Stainforth et ál., 2005) (Roe y Baker, 2007), aunque eso no es óbice para que sean capaces de prever cambios significativos futuros (Schnellhuber, 2008) (Knutti y Hegerl, 2008) que tengan consecuencias tanto económicas (Stern, 2008) como las ya observables a nivel biológico (Walther et ál., 2002)(Hughes, 2001).
domingo, 25 de julio de 2010
Vamos México!!
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